Vengador y Redentor revelado en Yeshúa
En la riqueza de las Escrituras encontramos figuras que, a primera vista, parecen lejanas o difíciles de comprender. Una de ellas es el “vengador de la sangre” (El Goel Hadam), mencionado en el libro de Números. Este personaje, conocido en hebreo como goel hadam, cumplía un rol legal y espiritual dentro de Israel: ejecutar justicia frente a la muerte de un familiar.
Pero más allá de su función en la antigua Israel, el concepto del goel revela un plan profético más profundo que se cumple plenamente en la persona de Yeshúa HaMashíaj (Jesucristo). Él es nuestro Redentor, nuestra Ciudad de Refugio y nuestro Vengador. En este artículo descubriremos cómo esta verdad impacta nuestra vida diaria, fortalece nuestra fe y nos da esperanza eterna.
1. ¿Qué significa Goel Hadam?
La palabra hebrea goel significa literalmente pariente cercano, redentor, vengador. No se limitaba a una sola función, sino que tenía varias responsabilidades dentro del pueblo de Israel:
- Redimir propiedades o herencia perdida (Levítico 25:25).
- Si un israelita caía en pobreza y debía vender su terreno, el goel tenía el derecho y la obligación de comprarlo para que la herencia familiar no se perdiera.
- Redimir familiares de la esclavitud (Levítico 25:47-49).
- Si alguien se vendía como siervo por necesidad, el pariente cercano podía rescatarlo pagando el precio de su libertad.
- Vengar la sangre derramada (Números 35:19).
- Si alguien asesinaba a un miembro de la familia, el goel hadam debía ejecutar justicia y vengar la muerte del inocente.
En todos estos casos, el principio es el mismo: el goel era un pariente cercano que intervenía para rescatar, restaurar y hacer justicia.
2. El vengador de la sangre en Números 35
En Números 35 se establece la figura del vengador de la sangre. Cuando alguien moría de manera violenta, el pariente cercano debía tomar justicia contra el homicida. Sin embargo, Dios también estableció un sistema de ciudades de refugio, para que la justicia no se convirtiera en venganza desmedida.
- Si el homicidio era intencional, el culpable debía morir a manos del vengador.
- Si la muerte era accidental, el responsable podía huir a una ciudad de refugio. Allí debía permanecer hasta que se realizara un juicio justo, y si era declarado inocente, debía quedarse en la ciudad hasta la muerte del sumo sacerdote.
Este sistema nos enseña dos cosas muy importantes sobre el carácter de Dios:
- Él es justo. No tolera el derramamiento de sangre inocente (Números 35:33).
- Él es misericordioso. Da una salida para el culpable accidental, un lugar de refugio donde puede salvar su vida.
Así, el vengador de la sangre no era un asesino, sino un ejecutor de la justicia divina dentro de un marco legal y espiritual.
3. El Goel en la perspectiva profética
El pueblo de Israel comprendía que el goel era un rescatador familiar, pero los profetas anunciaron que vendría un Goel mayor, un Redentor para todo el pueblo. Isaías lo expresa con claridad:
“Y vendrá el Redentor a Sion, y a los que se volvieren de la iniquidad en Jacob, dice YHVH” (Isaías 59:20).
Este pasaje apunta a una obra más grande que la simple restauración de tierras o vengar la sangre de un pariente. Anunciaba la llegada de un Goel eterno, alguien que vendría a rescatar a todo el pueblo de la esclavitud del pecado y a ejecutar justicia sobre los enemigos de Dios.
4. Yeshúa como nuestro Goel
El Nuevo Pacto revela que ese Redentor prometido es Yeshúa HaMashíaj. En Él se cumplen todas las funciones del Goel de una manera perfecta y eterna.
a) Yeshúa es nuestro Redentor
- Efesios 1:7: “En Él tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia.”
- Así como el goel pagaba el precio para liberar a un pariente, Yeshúa pagó con su propia vida para rescatarnos de la esclavitud del pecado.
b) Yeshúa es nuestra Ciudad de Refugio
- Hebreos 6:18 dice que en Él tenemos un refugio seguro.
- Así como el homicida podía correr a la ciudad de refugio para salvar su vida, nosotros corremos a Yeshúa para hallar perdón, gracia y protección del juicio.
c) Yeshúa es nuestro Vengador
- Hebreos 2:14: “…para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo.”
- En la cruz, Yeshúa venció a ha-satán, el verdadero asesino desde el principio (Juan 8:44).
- En su regreso glorioso, Él será el Vengador final, trayendo justicia contra toda maldad (Apocalipsis 6:10).
5. Implicaciones prácticas para nuestra vida
Creer en Yeshúa como nuestro Goel no es una idea teológica abstracta; es una verdad que transforma nuestra vida diaria.
- Seguridad en la redención.
No vivimos bajo condenación porque nuestro Goel ya pagó el precio completo. Cuando el enemigo te recuerde tu pasado, recuerda que tu Redentor vive (Job 19:25). - Refugio en tiempos de angustia.
Así como el homicida huía a la ciudad de refugio, tú puedes correr a Yeshúa en medio de la prueba. Él es tu torre fuerte y tu escondedero seguro (Proverbios 18:10). - Confianza en la justicia divina.
No necesitas tomar venganza en tus propias manos. El Goel perfecto se encargará de hacer justicia en su tiempo. “Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Romanos 12:19). - Esperanza en la segunda venida.
Vivimos en un mundo de injusticias, pero no olvidemos que el Vengador viene pronto. Él restaurará todas las cosas y establecerá su Reino de justicia y paz.
6. Una verdad para el corazón
El concepto del Goel nos enseña que Dios no nos deja solos ni desamparados. En la cultura hebrea, el goel era un pariente cercano; eso significa que el redentor tenía que pertenecer a la misma familia.
Yeshúa se hizo hombre, tomó carne como nosotros, para ser nuestro pariente cercano y así poder redimirnos (Hebreos 2:11). No vino como un extraño, vino como uno de nosotros.
Por eso, cada vez que te sientas olvidado, traicionado o sin fuerzas, recuerda: tu Goel está vivo, cercano y peleando tu causa.
7. Conclusión: El Goel perfecto
El goel hadam en Números 35 nos muestra que Dios es justo y misericordioso. Pero esa figura encuentra su plenitud en Yeshúa:
- Él es el Redentor que pagó nuestra deuda.
- Él es la Ciudad de Refugio donde hallamos protección.
- Él es el Vengador que derrotó al enemigo y que volverá a establecer justicia eterna.
Hoy podemos descansar en esta certeza: no estamos solos, tenemos un pariente cercano en los cielos que pelea por nosotros.
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